Lasaña de berenjenas con pechuga de pavo ahumada, queso panela, tomate rojo laminado y un toque de albahaca, al horno
Recetas familiares

5 lasañas de berenjenas, sin pasta

Las "falsas lasañas" de berenjenas son un plato fácil y rápido de preparar, que resulta ligero y gusta a toda la familia. Aquí van cinco versiones para que no te canses de comerlas.

Me encantan las berenjenas. Por eso me entristeció escuchar en un programa de radio que tenían bajo valor nutricional. Investigando un poco comprobé que más del 90% de su composición es agua, pero también que contienen minerales como potasio y calcio, vitaminas como la C y algunas del grupo B, y antioxidantes. Así que tan inútiles no son.

Que tengan tanta agua hace a su vez que sean muy poco calóricas (21cal/100g). Esto, unido a su textura esponjosa, su sabor suave y su gran tamaño, las convierte en una gran base para guisos más sustanciosos. Yo las utilizo mucho para armar “falsas lasañas” sin pasta, con relleno de verduras, queso, picadillo de res, cordero o atún. Es un plato muy sencillo de hacer, ligero, resultón y para todas la familia.

Cómo preparar las láminas de berenjena

Berenjena morada dibujada a mano
Ilustración de una berenjena vía rawpixel

Es probable que alguna vez al preparar berenjenas se te hayan quedado crudas, aceitosas o tardases una eternidad en hacerlas.

Si es tu caso, este vídeo de El Comidista va a suponer un antes y un después en tu relación con esta solanácea (averigua aquí que es eso). En él explica cómo hacerlas rápidamente y sin casi aceite.

Paso a paso:

  • Corta la berenjena a lo largo, en láminas de un dedo de grosor.
  • Con una gota de aceite de oliva y el fuego fuerte, pásalas unos segundos por la sartén de ambos lados para que se doren.
  • Cuando hayas pasado todas, devúelvelas a la misma sartén, agrega dos dedos de agua (que cubra hasta la mitad), tápalas y deja que se cocinen a fuego bajo hasta que se haya consumido todo el agua.
  • Resérvalas mientras haces el relleno. Si vas a prepararlo al día siguiente, deja que se enfríen y guárdalas en la nevera: aguantan perfectamente.

1. Lasaña de pavo y queso

Lasaña de berenjenas con pechuga de pavo ahumada, queso panela, tomate rojo laminado y un toque de albahaca, al horno
El queso panela al derretirse queda tan cremoso que parece salsa

Esta forma de prepararlas es tan sencilla y rápida que no llega a receta, pero es deliciosa.

Se hace con pocos ingredientes que además suelen estar en muchas neveras: tomate, queso y pavo.

Si quieres hacerla vegetariana puedes sustituir el pavo por champiñones salteados o un queso ahumado que le dé más sabor.

Paso a paso:

  • Coloca en una fuente de horno una capa de láminas de berenjena.
  • Encima de cada una, pon una loncha de pechuga de pavo ahumada. Yo la compro orgánica y 100% natural, sin aditivos. La conservo congelada si no la voy a consumir en la semana.
  • Añade una segunda lámina de berenjena y cubre con un queso que se derrita bien. Si estás en México, te recomiendo el panela.
  • Termina con unas rodajas de tomate rojo y espolvorea con un poco de albahaca seca.
  • Hornea a fuego medio-alto hasta que se derrita el queso.

2. Lasaña de boloñesa

Solomillo de res, un buen corte para picar y hacer boloñesa
Ilustración de un solomillo de res del libro Grocer’s encyclopedia (1911) vía rawpixel.com

Salvo que esté preparando una receta de un libro o haciendo algo de panadería/repostería, no suelo seguir cantidades porque utilizo lo que he encontrado en el mercado o tengo a mano, así que varían. Mi madre se desespera porque es de las que pesa hasta la sal, pero, para mí esta, es una de las claves para hacer más rápida la cocina del día a día.

Puedes preparar una gran cantidad de boloñesa y congelar para más adelante. ¡Ese es otro de los secretos para ahorrar tiempo!

Paso a paso:

  • En una sartén con un poco de aceite de oliva, dorar muy ligeramente un ajo laminado. Añadir cebolla cortada fina y remover.
  • Cuando se ablande y adquiera un tono más amarillento, añadir zanahoria en trozos pequeños. Tapar y dejar hasta que se ablande, removiendo de vez en cuando.
  • Añadir la carne, echarle un chorrito de vino blanco o de vinagre por encima. Remover bien y sazonar con sal, tomillo y un toque de orégano. Si no van a comer niños pequeños también un poquito de pimienta negra.
  • Por último, incorporar salsa de tomate. Si no tienes en casa o no quieres prepararla, puedes simplemente añadir unos tomates rojos en cuadrados pequeños. En ese caso cocinar otro rato más.
  • En una fuente para horno coloca una capa de berenjenas, encima una capa del picadillo de carne, otra capa de berenjenas y, si quieres, un poco de queso por encima. Diez minutos antes de comer, mete la fuente en el horno a temperatura alta para que se caliente y gratine.
  • Y si un día te sobra tiempo y quieres hacer una lasaña más especial, a mí me encanta añadirle bechamel antes de añadir el queso.

3. Lasaña de cordero

Dibujo de varios pistachos con cáscara, semiabiertos
Ilustración de pistachos vía rawpixel.

Dependiendo de los condimientos que le añadas, esta receta puede tender más a griega o turca, pero mediterránea definitivamente es.

Aunque me chifla la carne de cordero, a algunos en casa les resulta fuerte. En esta receta, la mezcla con tomate, berenjena y especias la suaviza mucho.

Van dos versiones: una con pistachos y semillas de cilantro y otra con canela.

Paso a paso

  • En una sartén con un poco de aceite de oliva, dora ligeramente un ajo picado fino, añade y pocha cebolla, después incorpora zanahoria en trozos pequeños y, cuando esté blanda, tomate rojo en cubos.
  • Una vez listas las verduras, incorpora la carne molida de cordero, revuelve durante unos minutos para que se mezcle y cocine todo bien. Y ahora se bifurcan los caminos.
  • OPCION 1: sazona con un poco de canela, una pizca de comino, sal y pimienta. También puedes añadir unas hojas de perejil picado. Una vez armadas las capas (berenjena+carne+berenjena) a esta versión le va fenomenal terminar empapándola con una buena cantidad de bechamel. Pero si te da pereza hacerla, prueba a utilizar nata con un toque de nuez moscada y pimienta blanca, o a comerla sin salsa.
  • OPCION 2: incorpora al picadillo un buen puñado de pistachos picados, unas pocas semillas de cilantro molidas, sal y pimienta. Por último, una vez armada la lasaña, puedes gratinarla con un poco de queso de cabra, o, si prefieres hacerla más fresca, servirla con yogur, unas hojas de cilantro y opcionalmente un poco de ralladura de limón.

4. Lasaña vegetariana

Para descansar de la carne, puedes hacer también un relleno vegetal.

Foto de unos champiñones comunes o setas de París, listos para ser cocinados
Champiñones, foto de Christine Siracusa vía Unsplash

En este caso empiezo con la misma base de ajo y cebolla y añado unos champiñones y/o setas, unos pimientos previamente asados al horno y alguna verdura de hoja verde como unas espinacas o arúgula en los últimos segundos.

Para asar los pimientos, ponlos en una fuente con una gota de aceite y déjalos durante 45 minutos a fuego bajo. Yo suelo hacer muchos y conservar algunos en un frasco con aceite de oliva para utilizarlos en ensaladas.

Esta lasaña vegetariana queda muy rica también gratinada con queso fresco de cabra o con el panela que ya utilizamos más arriba.

5. Lasaña de atún

Ilustración de un atún de aleta azul
Dibujo de un atún vía rawpixel

Intento no comer mucho atún por su contenido en mercurio y por la sobrepesca a la que está sometido. Me molesta mucho lo maltratado que esté este magnífico pez. Te lo encuentras en las cartas de prácticamente todos los restaurantes, al lado de la hamburguesa y -en el caso de México- el ribeye. Algunos se enorgullecen y te muestran la pieza pescada prematuramente, ridículamente pequeña frente al peso que podría haber alcanzado. En sushi se puede comprar en cualquier supermercado y la gente lo consume como quien come unos cacahuetes. Recomiendo mucho el documental Jiro dreams of sushi para entender cuál era la relación con este platillo de los japoneses, antes de su globalización.

En fin, política aparte, el atún está muy rico y, en lata, resulta de lo más práctico para montar una cena en minutos. Nosotros solemos comprar Ortiz, que es bonito del norte pescado con caña, uno a uno, una técnica respetuosa con ésta y otras especies.

Paso a paso

  • Prepara como en las anteriores recetas una base de ajo y cebolla.
  • Opcionalmente puedes añadir puerro picado fino, tapando durante un rato la sartén para que se cueza del todo.
  • Incorpora unos pimientos rojos cortados en cuadrados pequeños.
  • Retira del fuego y añade unas aceitunas negras en trozos, si te gustan.
  • Escurre el aceite o el agua de la lata de atún y agrégalo.
  • Remueve bien y monta las capas: berenjena + picadillo de atún + berenjena.
  • Para terminar (opcional), rocía con salsa de tomate rojo.

¿Qué verduras consideráis vosotros más versátiles?

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