Recetas familiares

Cómo hacer que tu bebé coma verdura

Cuando empecé a darle verduras a Juan, la pediatra me recomendaba cocinarlas hervidas al vapor, pero no había forma de que se las comiera. Con el tiempo, he comprobado que, si no te gusta a ti lo que le estás ofreciendo, al niño menos. Sazonándolas un poco, la cosa cambia.

Corta un calabacín en trocitos, cuécelo unos minutos al vapor y ¡voilà!: obtienes un bol de verdura de consistencia y textura sospechosas con un ligero sabor amargo… Añade un chorrito de aceite de oliva y sal. Sí, la cosa mejora, pero, si no es porque estás a dieta, difílmente te va a apetecer comer como plato único este manjar. El calabacín así preparado solo despertaba el interés de mi hijo Juan algunos días al azar. Los demás, me lo comía yo.

Ilustración de un calabacín, zapallo italiano o calabacita de color verde
Calabacín, calabacita o zapallo italiano. Imagen vía rawpixel.com

Hay una forma que me gusta mucho de preparar los calabacines con pimentón que aprendí de elcomidista.com, pero para los bebés esta especia y el exceso de ajo pueden resultar fuertes.

Para los más pequeños, existe una triada que nunca (me) falla: cebolla, tomate y huevo. Y lo mejor es que se prepara rápida y fácilmente. Nosotros solemos cocinar una gran cantidad y comemos toda la familia lo mismo.

Cebolla

Como buena española crecí a base de ajo y cebolla. Acelgas, espinacas, col, verdolagas… No hay hoja verde que se le resista. Pones un poco de aceite de oliva virgen en una sartén, doras ligeramente un diente de ajo laminado sin que llegue a ponerse marrón, incorporas una cebolla picada y la dejas pochar despacio. Una vez lista, añades la verdura lavada y cortada, rehogas, echas sal y listo. En realidad aquí falta algo fundamental en cualquier recetario español: el jamón serrano. Sin embargo, yo cada vez lo ocupo menos por tres razones: es difícil encontrarlo orgánico, más difícil todavía sin nitrito de sodio que está demostrado que produce cáncer, y además en México no conozco uno de buena relación calidad/precio.

Cebolla blanca dibujada por el japonés Tadashi Ohashi, conocido por su trabajo para la marca Kikkoman
Cebolla dibujada por Tadashi Ohashi, conocido por su trabajo para la salsa de soya de Kikkoman

Trucos con la cebolla

  • Si utilizas ajo, que sea poco, o utiliza el diente entero y antes de añadir la cebolla lo retiras.
  • Para no pasarte con el aceite, vierte solo un hilo en el fondo de la sartén. Al poner la cebolla remueve unos segundos y después tápala para que no se evapore el agua. Así la cocinarás en su propio jugo sin necesitar más grasa para que no se pegue.
  • ¿Brunoise o juliana? Da igual la técnica, pero sí importa que los trozos sean parejos para que se cocinen de forma uniforme.
  • ¿Tienes prisa? Deja el fuego bajo: si lo subes mucho solo vas a conseguir que se queme y a tu hijo no le guste… Al taparla puedes revisarla solo de cuando en cuando y mientras tanto ir cortando el resto de verduras. A temperatura baja, además, se preservan mejor los nutrientes.

Tomate rojo

Es opcional, pero un poco de tomate cortado en tiras o en trozos le dará un extra de jugosidad al plato y un toquecito de color que lo hará más apetecible. Además, si se encuentran algún pedazo, a los niños les suele gustar chuparlo.

Ilustración de un tomate rojo o jitomate de Sydney Hass
Tomate, ilustración de Sydney Hass para refinery29.

Trucos para el tomate

  • Cómpralos orgánicos: el tomate está entre las “dirty dozen” frutas y verduras que más pesticidas presentan.
  • Córtalos con un cuchillo de sierra o estropearás la lámina de tus buenos cuchillos.
  • No hace falta pelarlos, pero córtalos en tiras finas o trozos pequeños para evitar atragantamientos.
  • Añádelos a la sartén cuando la cebolla esté hecha y remueve durante un minuto para que se distribuya bien su jugo.

Las verduras

Una vez listos la cebolla y el tomate, es momento de añadir la o las verduras que elijas. Yo normalmente combino unas hojas verdes (espinacas, acelgas, verdolagas…) con otra hortaliza como el calabacín, la berenjena o la zanahoria.

Las hojas es lo último que añadimos. Empieza por las zanahorias -u otra hortaliza de tu elección- cortada en trozos pequeños. Rehógalas en la sartén junto con la cebolla y el tomate.

Cuando estén blandas, incorpora las hojas verdes cortadas en tiras. Déjalas solo unos segundos, removiendo para que se integren bien. En cuanto pierdan parte de su rigidez y adquieran un tono verde más intenso, están listas.

Huevo

Huevos decorados para Pascua con caras sonrientes por Flax and Twine
Huevos felices vía flaxandtwine

Incluso con cebolla y tomate, a veces los bebés se resisten al placer de las verduras. ¿La solución? Añade un huevo batido que las ligue y dé una esponjosidad general al plato. Hará que el verde se vea menos amenazante. Nosotros solemos separar una porción para el niño y a esa le añadimos el huevo.

Puedes hacer el huevo en omelette o revuelto. Para los niños a los que les gusta agarrar ellos mismos la comida, es más fácil en omelette. El revuelto lo prefiero para dárselo yo, aunque también suele tomar él trocitos del revuelto haciendo pinza con los dedos.

Aquí también, trata de comprar huevos de gallinas felices, por su mayor valor nutricional y para no contribuir al maltrato animal. Los encuentras en casi todos los supermercados convencionales.

Bonus track: añade un cereal

Hasta aquí llevamos verdura (cebolla, hojas verdes, la hortaliza que hayas elegido…), fruta (el tomate, sí, es una fruta), proteína (huevo) y un poco de grase saludable (aceite de oliva; muy importante elegirlo virgen extra) . Para añadir un grupo de alimentos más, antes de incorporar el huevo, puedes echar una cucharada de arroz integral, quinoa, couscous u otro cereal previamente cocido.

¿Por qué es importante darles a los niños -y a los adultos- alimentos variados? La gastropediatra María Fernanda González (@mafergastropedia) lo explica brevemente en este post.

Plato casero de espinacas cocinadas con cebolla, zanahoria y pasas, y arroz integral. Plato de color gris sobre superficie de mármol.
Plato casero de espinacas, zanahorias y pasas con un poco de arroz integral. En casa solemos separar solo una cantidad para el niño y a esa le añadimos el huevo.

En resumen

  • Acitrona la cebolla cortada en trozos iguales en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra. Tápala para que no se queme.
  • Añade tomate rojo en tiras y mezcla bien.
  • Incorpora la hortaliza de tu elección en trozos pequeños (calabacín, berenjena, zanahoria…) y cocina hasta que esté blanca.
  • Opcionalmente, echa también una cucharada de arroz integral, quinoa u otro cereal previamente cocido.
  • Por último, añade un huevo batido para hacer una omelette o un revuelto con las verduras.

¿Tienes otros trucos para que a tus hijos les gusten las verduras? ¡Compártelos!

0 comments on “Cómo hacer que tu bebé coma verdura

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: